Casa GG

Valencia

Un proyecto donde el interior se transforma en un paisaje propio. A través de pequeños patios acristalados y una luz cuidadosamente filtrada, el proyecto crea una experiencia doméstica que evoca el exterior dentro de la vivienda, construyendo atmósferas serenas, luminosas y profundamente habitables.

encargo

Reinterpretar la luz como experiencia.

El reto era introducir una idea capaz de transformar la experiencia interior, aportando una sensación de exterior dentro de la vivienda. No se buscaba únicamente abrir huecos o iluminar más, sino diseñar un sistema espacial que hiciera que la luz se sintiera, se percibiera y construyera atmósfera. Una reforma pensada desde la emoción, pero resuelta desde la precisión.

concepto

Luz tamizada, espacios definidos.

La luz natural se convierte en protagonista mediante la utilización de celosías circulares que permiten tamizarla, dirigirla y transformarla. Estas piezas no solo filtran la entrada de luz, sino que proyectan sombras y formas singulares sobre superficies, generando una atmósfera cambiante a lo largo del día. La casa deja de ser un contenedor estático para convertirse en un espacio vivo, donde la luz construye ritmo y emoción.
Las celosías funcionan como elementos arquitectónicos de transición: dividen o delimitan espacios, separan ambientes y aportan privacidad sin cerrar.

resultado

Exterior interior: una atmósfera íntima y luminosa.

Una reforma donde el concepto se mantiene de principio a fin. Una casa que equilibra intimidad y apertura, diseño y funcionalidad, y que demuestra cómo un gesto arquitectónico preciso puede transformar por completo la experiencia de habitar.

"Creamos un exterior dentro de la casa."

El patio interior acristalado aporta profundidad visual y una presencia natural que transforma la atmósfera sin necesidad de ocupar espacio habitable.

"Diseñamos un vacío para llenar la casa de luz."